jueves, 28 de mayo de 2009

Exposición Isidre Marcet. Barcelona























“NOU MÒN”

ISIDRE MARCET.
Sitges, 1952.




El ideal de un trabajo libre y creativo ha llevado a Isidre Marcet a recorrer caminos diversos, desde la abstracción a los objetos cotidianos, pasando por diferentes “ismos”. La utilización por Marcet de los materiales en función del entorno y del momento vivido, en la interacción tiempo-espacio, ha generado una interesantísima colección de cajas-objeto, que se diluyen en la frontera entre la pintura, la escultura y la poesía. Como diría Joan Brossa, cuya obra no fue realmente apreciada hasta los años 80, “La poesía visual no es dibujo, ni pintura, es servicio a la comunicación”.

Tras un intenso período de producción de exposiciones y participación en muestras y certámenes, que va desde 1988 a 2003, Isidre Marcet inicia una etapa más introspectiva en la que busca dar un impulso unificador a su obra. Fruto de este período de investigación son las series “Ésser Utòpics” y “Nou Món”. Éstas son resultado y síntesis de otras anteriores, ejecutadas fundamentalmente con óleos, sobre madera la primera, sobre tela la segunda, muestra una serie de seres imaginarios formados de elementos mecanizados y geométricos – a veces inorgánicos -, formando mágicas escenas en un universo onírico que, en ocasiones, podría compartir con el suizo-alemán Paul Klee.

En este último período la obra de Marcet gana en luminosidad y el horizonte adquiere mayor relevancia. El mismo comenta que la imagen que surge en el momento de la realización de una obra es fruto de la voluntad dirigida a dejarse ir y vivir el instante, tal como éste fluye. Marcet, encuentra en las dualidades realidad y fantasía, materia y espíritu, arriba y abajo, verticalidad y horizontalidad, el equilibrio que plasma en sus surrealistas obras.

Texto: Francisco Lara Mora, comisario de la exposición.